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lunes, 28 de marzo de 2016

Los 5 errores más grandes cuando empezamos desde semilla

Fotografía de Lisa Spindler Photography Inc/GETTY
Hay pocas cosas más gratificantes que empezar  plantas desde semillas, pero muchas cosas pueden salir. Les contamos que es lo que hay que controlar las primeras semanas.

Riego

La etapa del germinado es la más sensible en la vida de la planta, si llega a faltar agua la semilla muere. Hay que mantener un riego regular y controlar que el sustrato siempre esté fresco pero no mojado ya que aparecen otros problemas.

Moho

Se reconoce como pelos blancos que crecen en la superficie de la tierra. Los hongos se desarrollan cuando la tierra está demasiado mojada, usualmente por la combinación de aire húmedo y una pobre ventilación entre las plantas. Conviene usar bandejas de almácigos y plantar hasta 3 semillas por célula para que el aire pueda circular entre las plántulas. Ubicar un pequeño ventilador en la zona (que no sople directamente sobre las plantas) va a mantener el aire en movimiento.

Plagas

Si hay alguna planta con problemas de plagas, hay que mantener los plantines alejados.  Muchas de las larvas de las plagas necesitan un ambiente húmedo para sobrevivir, por lo que se pueden espaciar los riegos (después de que hayan germinado las semillas) para eliminarlas.

Profundidad de siembra

Cunado las semillas se siembran muy profundamente en el sustrato, se mantienen húmedas y frías y se pueden pudrir. Hay que seguir las instrucciones del paquete de semillas. Una regla general es sembrar a una profundidad 3 veces mayor que el ancho de la semilla.

Calidad de las semillas

Si están haciendo todo bien, pero las semillas no germinan, las semillas pueden ser muy viejas. Las semillas tienen mayor poder germinativo cuando son frescas. Cuando compren semillas busquen la fecha de vencimiento saber hasta cuando se pueden usar.

Adapado de un post original de Rodale's Organic Life del 4 de Enero de 2016. Link

sábado, 19 de marzo de 2016

Guardar semillas de tomate




Guardar y conservar semillas de los vegetales es una buena forma de perpetuar las variedades que mejor producen o más nos gustan. 

Las variedades de polinización abierta son las mejores candidatas para el guardado de las semillas, ya que la traza genética es más estable de generación en generación (comparadas con los híbridos).

 Año tras año venimos guardando semillas de tomates y cada año dan mejor ya que las variedades se van adaptando a la región y al tipo de suelo.

 Hay que elegir las plantas más sanas, más productivas para generar semillas y buscar las cualidades que más nos interesan (velocidad de crecimiento, tamaño del fruto, sabor, etc.).

Les dejamos un paso a paso de cómo guardar las semillas de tomate. En algunos lugares recomiendan fermentar las semillas para sacarles lo gelatinoso, pero nuestra en nuestra técnica no fermentamos y hace tiempo que nos da muy buenos resultados.




1) Elegir los mejores tomates de diferentes plantas y dejarlos madurar, que estén bien rojos antes de sacarlos, para asegurar un desarrollo completo de la semilla.

2) Sacar la pulpa de los tomates y enjuagar bien con agua. Hay que usar los dedos para limpiar toda la gelatina (que se pueda) que recubre las semillas.

3) Esparcir las semillas lavadas sobre un plato, tratando de separarlas entre si. Ubicar el plato en un lugar fresco, seco y a la sombra.

4) Levantar las semillas secas del plato (puede hacer falta usar una cuchara para despegarlas del plato) y guardarlas en un frasco. Rotular el frasco con el nombre de la variedad y más importante, con la fecha, para usar la temporada siguiente.